En unos momentos como los actuales en los que parece que la aventura del emprendimiento se convierte en prácticamente la mejor y casi única posibilidad de conseguir empleo, es importante que el empresario y emprendedor esté perfectamente preparado para afrontar las circunstancias y avatares de esta nueva trayectoria.
Y no cabe duda que la mejor manera de asumir esta perspectiva es desde una correcta formación. Muchas veces pensemos que el ingrediente básico para la aventura emprendedora es la asunción de un cierto riesgo empresarial, un germen no sabemos si innato, o marcado por las circunstancias posteriores, que hace que el emprendedor sea capaz de bajar a la arena, de dejar de ver los toros desde la barrera y lanzarse de pleno al lidiado de la nueva aventura.
Hemos querido en un par de post hablaros de una iniciativa realmente interesante que surgió en ESTEMA desde hace un par de meses, aunque para ser justo y casi decir lo correcto, no nació solo en ESTEMA, sino que fue gracias a los alumnos que cursaban el Executive MBA del pasado año. Por eso y gracias a Carlos de la Cruz aquí os traemos:
Como aseguró en su día el poeta francés 
La verdad es que cuando me inscribí y empecé el
